El ‘dragón chino’ le toma el gusto al vino

China será el segundo mayor mercado mundial de vino en la década de 2020

China será el segundo mayor mercado mundial de vino en la década de 2020, aseguró el director general de Vinexpo, la feria vinicultora más importante del mundo. Los expertos consultados por Sputnik coinciden con este pronóstico.

Actualmente, China es el cuarto mercado mundial de esta bebida, solo por detrás de EEUU, el Reino Unido y Francia. No obstante, en los próximos años, los analistas predicen un fuerte aumento de las ventas de vino tanto importado como de producción nacional en China. Este incremento podría llegar al 40%, según informa la agencia Xinhua.

El desarrollo socioeconómico del país asiático será el motor de esta dinámica, comentó a Sputnik Cheng Fengying, economista del Instituto de Relaciones Internacionales Contemporáneas de China.

“El nivel de vida crece con la economía china, y el consumo también aumenta. Se generan nuevos estándares de vida. Así, el vino penetra gradualmente en los hábitos de consumo de los chinos, junto con otros productos”, aseguró.

Aunque las ‘bebidas reinas’ de China son el vodka y el vino de arroz, la apertura de la cultura china y las frecuentes visitas de extranjeros al país asiático han allanado el camino al consumo de vino de uva. Por otra parte, el ritmo de urbanización es muy rápido, y la población urbana es más propicia a adoptar nuevas costumbres.

Sumados, todos estos factores podrían llevar a que China ocupe el segundo puesto en el mercado mundial de vino, opina Fengying.

En paralelo, la producción local también crece. Según los datos de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), China ya ocupa el segundo lugar mundial en cuanto a superficie de cultivo de uva, y es el mayor productor de esta fruta.

En lo que se refiere a la elaboración de vino, China está todavía detrás de los líderes tradicionales en este sector, como Italia, Francia o España, pero su ritmo de crecimiento es considerable.

“El aumento del bienestar genera una demanda de vino en China. Así, la industria local responde a las nuevas tendencias y es completamente probable que China se convierta en uno de los líderes [mundiales] tanto en el consumo como en la producción de vino”, opina el analista de mercados ruso Serguéi Gestanov.

Sin embargo, las bebidas importadas —francesas, australianas y chilenas— representan un desafío para los productores locales, pero esto es un aliciente para mejorar la calidad de sus productos y reforzar la promoción.

Por último, los empresarios chinos se están apropiando de la experiencia de otros líderes mundiales para compensar su posición en el mercado. Así, la marca de vinos china Great Wall, que está entre las diez mayores empresas de vino del mundo, adquirió la firma chilena Biscottes y la francesa Château de Viaud. Además estudia hacerse con fabricantes locales de California y Australia.