Neuro Cromática o cómo influye el color sobre nuestra elección de comida

Decidir qué comer depende de muchos factores, es una conjunción de circunstancias. Sin embargo, una vez escogido el lugar o el estilo de comida nos enfrentamos a la carta, al menú. Allí la fotografía juega un papel importante.
A través de una buena fotografía podemos tener una referencia sugestiva de los platos que se ofrecen. Luego, entran en juego un conjunto de valores o códigos que parten de nuestra personalidad: preferencia por las carnes blancas, pescado, pastas… incluso, sin darnos cuenta, nuestra preferencia por algunos colores o, inclusive, nuestro estado emotivo, hacen que nos inclinemos por uno u otro plato.

La reacción ante los colores forma parte del desarrollo personal y del entorno cultural

Los platos coloridos son más solicitados que los que muestran colores apagados. Una ensalada que muestra sus colores vivos, el verde de la lechuga, el naranja de la zanahoria, el rojo del tomate nos sugiere frescura y vitalidad, relacionamos estos factores visuales con calidad.
La reacción ante los colores forma parte del desarrollo personal y del entorno cultural, esto predispone que nos inclinemos a ciertos valores de la escala cromática.
Por eso, la iluminación adecuada y los colores de los platos son un factor interesante sobre la decisión de los clientes y el hecho de que quieran regresar a comer al mismo lugar.
A manera de lectura del código cromático, se han establecido relaciones un tanto subjetivas entre el color y las emociones. Factores que se aplican ampliamente en neuromarketing. Por ejemplo, el rojo se relaciona con calor, pasión valentía; el azul con frío, seriedad, confianza, tecnología; el naranja es cálido, amigable, energético; el morado es femenino, místico, romántico; al amarillo se le atribuye diversión, felicidad, sol, precio bajo; el marrón, por otro lado, sugiere cualidad de rústico, madera, otoño. El verde representa la ecología, lo orgánico, el crecimiento, la esperanza; y por último, el negro se relaciona con calidad, moda, prestigio, exclusividad y precio alto.

Ecuador y su paleta primaria

La cocina ecuatoriana ofrece una amplia variedad de elementos, especias, ingredientes. El maíz y su color amarillo son fundamentales. Podríamos decir que el amarillo es un color primario en la escala cromática ecuatoriana, luego el verde, luego colores tierra, también saltan a la vista algunos colores como el morado. En sopas encontramos colores suaves, aterciopelados. Sin embargo la paleta es amplia destacándose los colores vivos, la naturaleza.
En Ecuador encontramos el paralelo ideal entre arte y gastronomía, ya que sabemos que la cocina es arte. Desde lo más tradicional hasta lo más moderno, en todas las propuestas culinarias encontramos elementos característicos, esenciales. Es cierto que la cocina ecuatoriana se encuentra en pleno desarrollo y hoy pugnan por la preferencia del consumidor lo netamente tradicional y las propuestas más modernas.

Colores, texturas, aromas

La codificación subconsciente del color en nuestra percepción del mundo nos condiciona, nos predispone y eso es una herramienta que hay que saber usar, como el idioma. Podrá jugar a nuestro favor o en contra.
Al igual que con el idioma debemos ser estudiosos de sus raíces y cuidar la ortografía y gramática. Con el color no podemos ser menos cuidadosos; la combinación de una imagen y un color activa el recuerdo de una fragancia, así el cerebro se predispone y si el resultado no es el adecuado podría generar un rechazo: Una corteza de limón, una ralladura en un postre amarillo nos predispone a olfatear algo cítrico y dulce. Si el aroma no coincide con lo que vemos puede generar la idea de que no está fresco o está mal preparado.
Vivimos en el imperio de los sentidos, de lo sensorial y hoy día lo visual es contundente. Hagamos un paseo por algunas propuestas gastronómicas Cuencanas. Conozcamos sus elementos, sus tradiciones, busquemos coincidencias y contradicciones, contrastes, gradaciones. De la riqueza de nuestra cocina aprendamos a ver, a reconocer los colores de nuestros elementos primarios, es un paseo que va del color a la textura, de la textura al aroma y del aroma al sabor.