SWEET AND TASTY

Autora: Rocío Valencia

Escribir y cocinar son dos de las cosas que más disfruto en la vida, y aunque parezca mentira, es la primera vez que escribo sobre cocina… resultó una tarea muy difícil, muchas cosas que decir y no saber donde empezar.
Y entonces, empezar por lo obvio, por el principio, definir de alguna manera lo que entiendo por cocina dulce y contarles a breves rasgos la evolución de la pastelería, desde el neolítico hasta Jordi Roca.

¿Qué es la cocina dulce?

Se sabe que el dulce es uno de los cinco sabores básicos, y que es aceptado de manera global por todas las culturas de la tierra como uno de los sabores más placenteros, es por eso que identificamos la pastelería y los postres con la suavidad y la delicadeza.

PERO LA COCINA DULCE ENGLOBA MUCHO MÁS DE LO QUE PARECE. CON SU PROPIA HISTORIA Y EVOLUCIÓN, LA PASTELERÍA SE CARACTERIZA POR SUS TÉCNICAS PRECISAS, POR LA EXACTITUD DE SUS PREPARACIONES, LA RIGUROSIDAD DE SU MÉTODO, LA PACIENCIA DE SUS EJECUTORES Y LA DELICADEZA DE SUS RESULTADOS, Y ASÍ, SE CONVIERTE UNA DE LAS ÁREAS MÁS INTERESANTES Y EXPLORADAS DE LA COCINA.

La pastelería en la historia

Sabemos que el desarrollo de la cocina y la alimentación van de la mano con la evolución del hombre.

El siglo XX estuvo dominado por el estudio científico del uso del frío y del calor, el conocimiento de las temperaturas de cocción; investigación sobre nuevas técnicas y productos; y el nacimiento de grandes genios de la cocina dulce como Ferran Adriá, Joan Roca, Pierre Hermé, Jordi Roca.

Para esta época se deja de pensar que la pastelería es independiente de la cocina, de hecho se empiezan a utilizar técnicas y preparaciones “dulces” en el mundo salado; buscando poco a poco romper con esa línea imaginaria que los separa.

El siglo XXI se está convirtiendo en la época de la creatividad, exploración e innovación científica y gastronómica. La aplicación de la ciencia en la cocina nos ha llevado a un siguiente nivel: a cocinar con sentido, con concepto, con conocimiento.

Ahora, la responsabilidad es nuestra, he tenido la oportunidad de compartir con grandes y reconocidos Chefs, he vivido experiencias gastronómicas indescriptibles (verdaderos viajes), tanto dentro como fuera de la cocina; y he sentido el peso que recae sobre jóvenes cocineros creciendo a pasos agigantados con la responsabilidad de seguir haciendo historia.

Cualquier cosa que la mente puede concebir, se puede lograr
Napoleón Hill.

Es así, que yo, ROCIO VALENCIA A., entiendo el arte de la cocina, nada dentro de ella es imposible; los sueños, colores, aromas, sabores… todo lo que imaginamos puede ser plasmado en un plato. Toda mi vida ha girando en torno a la cocina, realicé mi primer pastel de chocolate cuando tenía 9 años, y desde entonces no entiendo mi mundo sin la pastelería.

Estudié Educación Especial y Preescolar y trabajé muchos años con niños y niñas, de ellos aprendí que lo único importante de la vida es ser feliz. Así empecé a estudiar gastronomía, en mi tiempo libre; sin darme cuenta la cocina llenó mis vacíos; se volvió mi eje, mi soporte y mi refugio.
Gracias a la cocina se abrieron mis alas, descubrí un mundo desconocido hasta entonces, en el que la cocina es mucho más que comida; donde la cocina es ciencia, conocimiento y sobre todo es CULTURA.

La cocina me dio la oportunidad de viajar, estudiar y aprender en el extranjero; de ver otras costumbres y vivir otras cocinas; crecer profesionalmente en esta diversidad cultural ha reforzado mi convencimiento de que la cocina ecuatoriana es rica en sabores y saberes, y me invita a trabajar con ella y hacia ella; buscando contribuir a su desarrollo y crecimiento.

Hoy estoy a un paso de culminar mi Master en Ciencias Gastronómicas en Basque Culinary Center, mi amor por esta profesión me ha impulsado y me ha llevado a buscar ampliar mis conocimientos y seguir luchando por cumplir cada vez más metas.